Para renovar, suavizar y flexibilizar la piel del cuerpo. Consiste en masajes con sales marinas, poniendo énfasis en las zonas más ásperas: como codos, rodillas, manos y pies.
Se retira con esponjas vegetales, se colocan algas o aceites esenciales para hidratar.
y luego se retira y efectúa un masaje relajante.